viernes, 6 de diciembre de 2019

MIEDO


Está aterrorizado. Sigue siendo un misterio lo que ocurrió aquella noche. Le agredieron de manera salvaje mientras dormía. La paliza fue tan brutal que no recuerda nada. Solo que el refugio estaba lleno. El frío era extremo y le costó encontrar un lugar templado donde pasar la noche. Aquel local del cajero automático le pareció perfecto. En un rincón, extendió cartones sobre el suelo, se abrigó todo lo que pudo y se cubrió con una manta. Tras su ultimo trago de vino, se quedó dormido.

            Despertó en el hospital apaleado. Sobre el pecho, un mensaje escrito a navaja: ¡FUERA INMIGRACIÓN!



Relato publicado la I semana de diciembre en la web solidaria 
Las palabras obligadas, regalo de Joseph Fiennes, actor,
y por este orden son: 
Misterio - Salvaje - Extremo - Templado - Inmigración.





jueves, 5 de diciembre de 2019

CONTRAINDICACIONES



Nadie me advirtió de los efectos secundarios que provocabas y yo te besé. Los primeros síntomas no tardaron en aparecer. Amanecí tan eufórico y desorientado que se me congestionó el pecho por una acumulación de nubes. Respiraba con dificultad sin tu boca. Para abrir las vías respiratorias, busqué un humidificador de cielo azul, pero, al inspirar, se me atragantó una noche estrellada. Anestesiado por tus labios, no era capaz de pensar con claridad. Mi instinto felino se encontraba desactivado. Me sentía desarmado e indefenso, con la cabeza hueca y llena de pájaros.

En mi delirio, dudé si me querías y se me inundaron los ojos de margaritas. Entonces, recordé lo mucho que te amo, que soy adicto a tus besos, aunque me cueste la vida.




Imagen de KozDos
Portada del libro de microrrelatos de Ernesto Ortega,
 publicado por Enkuadres Ediciones Enkuadres,
 "Los defectos de la anestesia"



lunes, 2 de diciembre de 2019

BAJO DEL MAR


Despierto bastante aturdida. Grito al descubrir dónde me encuentro. No entiendo cómo he podido amanecer sobre la copa de una palmera. Todo lo que veo a mi alrededor me resulta extraño. Mis ojos no dan crédito. Un pingüino nada exhausto huyendo de los picotazos de las gaviotas. Se ha debido de caer de los inmensos témpanos de hielo que flotan a la deriva.

Desde mi atalaya, no diviso a otros supervivientes. Durante décadas, ignoraron las múltiples señales de alarma del planeta y no hicieron nada para evitarlo. Los peores pronósticos se han cumplido y todo ha desaparecido bajo las aguas. Tanto silencio estremece. Solo se escucha el rumor del mar y mi respiración.

El calor resulta tan asfixiante que no puedo dejar de llorar sobre mi cola plateada mientras una ligera brisa mece mi aleta.
            



Relato presentado al concurso #COP25 
Historias sobre el Cambio Climático





sábado, 30 de noviembre de 2019

SABE A MAR LA MIRADA...


Sabe a mar la mirada

en tu inmensidad

que arropada de espuma

naufraga y se desvanece

en la arena de tu piel.



Son de viento los labios

en tu   o   l   e   a   j   e

que rompiendo el silencio

se desnudan

en tu boca.





PALPITA LA TARDE...


Palpita la tarde
impaciente y el tiempo
dormita en mi espalda,
late a gritos la duda
en mi pecho y yo
en silencio suspiro.


Tu ausencia se sienta
a mi mesa y arde de frío
el fuego de mi aliento.
La tarde es noche
en mis ojos y tú
me dueles en la piel.





ACURRUCARME...


Acurrucarme
entre tus brazos de otoño
y la gelidez de la distancia,
abrigar con las hojas
ocres del olvido
mi desnudez.
Acunarme
entre tus lágrimas de cielo
y la calidez de tu mirada,
envolver con el ajado
aliento del silencio
mi soledad.

Soñarte...





ESPERAS...


Esperas
tras el cristal
que la vida suspire
sin miedo rayos de sol,
que el viento borre
las heridas del tiempo,
que la lluvia calme
tu desnudez de ayer.
Rompes tu silencio
con gritos en la mirada
con la piel en los labios
con tu verdad.