domingo, 21 de octubre de 2018

WATERWORLD


Vivir en un palafito rodeado de agua tiene sus inconvenientes, pero cuando te acostumbras, tampoco está tan mal. 

Si hace mucho calor, te das un baño con tan solo saltar desde la puerta de casa y no necesitas ir al mar. Además, puedes jugar al waterpolo con los amigos sin perder la pelota, porque siempre flota. Aquí jamás te falta pescado fresco en la mesa, si tienes paciencia y sabes pescar. 

Desde muy pequeño aprendes a nadar y a guardar la ropa, que es algo muy útil. Aún siguen buscando en el lago la pistola con la que defendí a mamá.


Imagen: Elisabeth Opalenik

TERAPIA


Siendo un bebé ya mostró los primeros síntomas de su problema. Le costaba mucho compartir a las personas que amaba, especialmente si se trataba de mamá. No consentía que nadie se acercase a ella. Su expresión era tan amenazante que asustaba al más valiente de sus hermanos, sobre todo, desde que le salieron los primeros dientes. 

Lo mismo le ocurrió con su maestra cuando empezó a ir al colegio. Pensó que era de su propiedad. Martirizaba a todo aquel que se atreviese a hablarle a «la seño» sin su permiso. 

Su problema empeoró cuando se echó novia, pero tras pasar por la consulta del psicólogo todo cambió. Comprendió que debía compartirla, que ella no era suya. 

Desde entonces, siguen buscando sus partes repartidas por toda la ciudad.


Imagen: Elisabeth Opalenik

sábado, 20 de octubre de 2018

ALMA DE OTOÑO



Trenzando brumas de silencio

llueven gotas de otoño

salpicando la piel de la ciudad.

Se lanzan sin miedo al vacío

cansadas de ser solo un murmullo

cuando el viento roza su soledad.



De ocres, verdes y amarillos

bajo nuestros pies se arremolinan

arrastrando los restos de nuestro naufragio.

Sueños rotos tiemblan en los bolsillos

y junto a tu ausencia depositan

heridas abiertas de tan doloroso presagio.



El alma desnuda se adormece

al rescoldo de las oscuras cenizas

que laten de nuestro amor encendido.

Con tu recuerdo mi piel se estremece

si las caricias en tu abrazo eternizas

cuando el otoño las tiñe de olvido.




Poema presentado al Concurso de Poesía #Otoño 



DESNUDO EN CADA VERSO...


Desnudo en cada verso 

silencios que el alma calla, 

caricias del corazón a flor de piel 

que tejen con luz de luna 

poemas al despertar el alba. 


Vuelan hasta tus labios 

mis mariposas susurrando 

al suspirar la mañana.



SUSPIRAN MIS OJOS...


Suspiran mis ojos 

añorando cómo me miras 

cuando tus besos 

se adueñan de mi boca 

antes de la despedida. 


Tiemblan las caricias 

desnudando la madrugada 

cuando tus manos 

laten apasionadas en silencio 

cuando en mi piel anidan. 


Y amaneces en mis pupilas.



SENTIR EL FRÍO DEL SILENCIO...


Sentir el frío del silencio 

cubierta de ausencia,

de besos sin dueño, 

de caricias bajo la piel, 

de suspiros al viento. 


Vivir noches sin luna 

desnuda de abrazos 

de palabras de amor, 

del calor de una mirada, 

de latidos en el pecho. 


Desde que no te tengo.



ACARICIAS MIS PIES...


Acaricias mis pies 

con el vaivén de tus olas 

frescas, azules, 

al deslizarte sobre mi arena. 


Me regalas destellos de sol 

posando en mi piel tus aguas 

cálidas, transparentes 

y me habitas cesando tu ausencia. 


Me envuelves 

con la fuerza de tus marea.