Eran amigos, pero también rivales. Durante el Mundial, participaban en programas televisivos como expertos futbolistas. Sus debates adquirían tintes épicos cada vez que opinaban. Parecía que les iba la vida en ello, casi llegaban a las manos. Si querían mantener su amistad debían zanjar aquella situación de una vez por todas. Acordaron enfrentarse sobre el terreno de juego. Defenderían su honor como si disputaran la final.
Ante la mirada de todos, ocuparon sus posiciones uno frente al otro, introdujeron la moneda en la ranura y esperaron a que cayeran las bolas. Con el lanzamiento de la primera, comenzó la partida...
Relato presentado al concurso #historiasdefútbol