lunes, 16 de abril de 2018

ATRAPADO


Desde que ella se fue, intento encontrar una salida para escapar de su ausencia y de esta soledad que me ahoga. Lo he intentado todo, pero sin éxito. Cuando fracaso, aún me hundo más en la tristeza. Duele tanto que me vuelvo muy melancólico. En mi corazón llueve silencio, siempre es otoño y mi alma tiembla, vacía. Permanezco encerrado en este laberinto, donde cada posible vía de escape me devuelve al punto de partida. 

Nunca me daré por vencido. Seguiré gritando hasta que alguien me escuche. Necesito que sepan que estoy aquí, atrapado dentro de mi cuerpo, que sigo vivo.


Fotografía: Kevin Corrado.

4 comentarios:

  1. No hay peor soledad que la de aquel no es capaz de huir de sí mismo, que es igual que decir que no puede, o no sabe, compartir con nadie su interior.
    Buen relato, Pilar.
    Un abrazo

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    1. Ángel, muchísimas gracias por tu amable comentario.
      Besos apretados, amigo.

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  2. Genial, la solesad sigue atrapando cuerpos, para sacar buena prosa, hasta saca poesía, por eso, solo por eso, quiero seguirte a donde estés soledad.
    Me gusta el relato amigo.

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    1. Edwin, cuanto me alegra recibir tu visita en mi rincón de letras. Te doy la bienvenida.
      Muchas gracias por tus palabras para mi relato.
      Besos apretados, amigo.

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