sábado, 14 de diciembre de 2019

AÚN ME QUEDAN BESOS...


Aún me quedan besos
en el cabello enmarañado,
que se niegan a volar
con el viento.

Todavía me duelen suspiros
en la garganta rota,
que guarda silencio
para oír tu voz.


Apenas siento añoranza
entre las manos vacías,
que necesitan superar
sus miedos.






HAY NOCHES QUE SON VIENTO...


Hay noches que son viento,
caricias y madrugada,
luz que parpadea
en el pecho,
silencio que se desliza
por unos labios desnudos,
amor tatuado en la piel.


Hay noches que son mar,
orilla y espuma
en la arena,
rumor de atardecer
que habita tus sueños.





MÜKI 41 SERENO MAR...





DE CIELO, LA PIEL...


De cielo, la piel
que se inunda de mar
que se ahoga de nostalgia.
Abre los ojos
a su silencio

desnuda de ayer
empapada de ti.

De cielo, la piel
que se atreve a mirar
que ama las palabras.
Cierra los ojos
al sol
Duele el amor.
Llueve añoranza.




ARRECIA LA TORMENTA...


Crujen las hojas
bajo mi piel de otoño,
el viento desnuda
y arremolina mis sueños
en mi bosque callado.

Arrecia la tormenta
bajo mis silencios,
la lluvia salpica
y empapa mis noches
en mi rostro herido.


Suspira el viento
otoñal oculto
en mis manos.





DESDIBUJARME...


Desdibujarme,
ser humo en el olvido
de un silencio,
ser frío en la ausencia
de un abrazo
que se desvanece.

Aferrarme,

ser etérea en la piel
de una caricia,
ser roce en el alma
de un latido
que se desnuda.

Alcanzarte,

ser la primavera
de tu invierno.






LA MIRADA SUSURRA...


La mirada susurra
hacia dentro,
palabras olvidadas
en el muro del tiempo,
instantes escritos
sobre la piel,
silencios en los labios
que hablan a besos.

La mirada espera

suspendida en el aire
al latido que amó,
al pecho que recuerda
tu calor que late.






miércoles, 11 de diciembre de 2019

JUEGOS DE MAR



Ha pasado tanto tiempo, pero una experiencia como aquella permanece anclada en la memoria y nunca se olvida. Me basta con cerrar los ojos para regresar a aquel lugar. No era el mar, pero se le parecía mucho. Recuerdo aquel cosquilleo que sentía entre los dedos de las manos y de los pies cuando estaban impregnados de arena, bajo esa brisa con olor a sal. Aún escucho el alegre griterío de los niños divirtiéndose, jugando con cubos y palas, construyendo castillos de arena para que príncipes y princesas pudieran reinar entre las olas.

De pronto, todo eran gritos y prisas al atardecer. Había terminado el día, era el momento de regresar a casa, de volver a la realidad.

Aunque protestábamos contrariados, recogíamos la imaginación hasta la próxima aventura mientras la fantasía se quedaba a dormir en el parque, dentro de aquel cajón.


(Publicado en la web Microcuento.es)



Foto: Gregory Culmer.


OXÍGENO



Microcuento, escrito para el reto Jueves con Cuento utilizando la palabra OXÍGENO
incluido en la selección de Escuela Cursiva.


«Viví sin respirar
respiré sin vivir
hasta que te amé
y fuiste mi oxígeno».








viernes, 6 de diciembre de 2019

MIEDO


Está aterrorizado. Sigue siendo un misterio lo que ocurrió aquella noche. Le agredieron de manera salvaje mientras dormía. La paliza fue tan brutal que no recuerda nada. Solo que el refugio estaba lleno. El frío era extremo y le costó encontrar un lugar templado donde pasar la noche. Aquel local del cajero automático le pareció perfecto. En un rincón, extendió cartones sobre el suelo, se abrigó todo lo que pudo y se cubrió con una manta. Tras su ultimo trago de vino, se quedó dormido.

            Despertó en el hospital apaleado. Sobre el pecho, un mensaje escrito a navaja: ¡FUERA INMIGRACIÓN!



Relato publicado la I semana de diciembre en la web solidaria 
Las palabras obligadas, regalo de Joseph Fiennes, actor,
y por este orden son: 
Misterio - Salvaje - Extremo - Templado - Inmigración.





jueves, 5 de diciembre de 2019

CONTRAINDICACIONES


Nadie me advirtió de los efectos secundarios que provocabas y yo te besé. Los primeros síntomas no tardaron en aparecer. Amanecí tan eufórico y desorientado que se me congestionó el pecho por una acumulación de nubes. Respiraba con dificultad sin tu boca. Para abrir las vías respiratorias, busqué un humidificador de cielo azul, pero, al inspirar, se me atragantó una noche estrellada. Anestesiado por tus labios, no era capaz de pensar con claridad. Mi instinto felino se encontraba desactivado. Me sentía desarmado e indefenso, con la cabeza hueca y llena de pájaros.

En mi delirio, dudé si me querías y se me inundaron los ojos de margaritas. Entonces, recordé lo mucho que te amo, que soy adicto a tus besos, aunque me cueste la vida.



Mención Especial en el I Concurso improvisado de
 "El bic naranja: viernes creativos".



Imagen de KozDos
Portada del libro de microrrelatos de Ernesto Ortega,
 publicado por Enkuadres Ediciones Enkuadres,
 "Los defectos de la anestesia"



lunes, 2 de diciembre de 2019

BAJO DEL MAR


Despierto bastante aturdida. Grito al descubrir dónde me encuentro. No entiendo cómo he podido amanecer sobre la copa de una palmera. Todo lo que veo a mi alrededor me resulta extraño. Mis ojos no dan crédito. Un pingüino nada exhausto huyendo de los picotazos de las gaviotas. Se ha debido de caer de los inmensos témpanos de hielo que flotan a la deriva.

Desde mi atalaya, no diviso a otros supervivientes. Durante décadas, ignoraron las múltiples señales de alarma del planeta y no hicieron nada para evitarlo. Los peores pronósticos se han cumplido y todo ha desaparecido bajo las aguas. Tanto silencio estremece. Solo se escucha el rumor del mar y mi respiración.

El calor resulta tan asfixiante que no puedo dejar de llorar sobre mi cola plateada mientras una ligera brisa mece mi aleta.
            



Relato presentado al concurso #COP25 
Historias sobre el Cambio Climático