domingo, 30 de junio de 2019

AMOR INFINITO


«Te quiero. Mamá» decía la nota que encontré al despertar sobre mi almohada. 

Me extrañó no verla junto a mi cama. Nunca me había dejado solo desde que mi corazón había comenzado a fallar. Pruebas, tratamientos e ingresos hospitalarios y ella siempre esperando con su sonrisa y el bálsamo de sus manos. 

Tarda demasiado. Seguro que habrá ido a buscar algo para sorprenderme. Desea tanto verme feliz. Confía en que alguien tenga la generosidad de darme una oportunidad para vivir —pensé. 

Entonces, sonó el teléfono. Me dijeron: ¡Has tenido muchísima suerte! ¡Acaban de donar uno perfecto para ti! 



Relato finalista en el VII Certamen del Microrrelatos "ATENEO DE MAIRENA"


Photo by Sharon McCutcheon on Unsplash





sábado, 29 de junio de 2019

SIENTE EL MURMULLO...


Siente el murmullo

del viento que te habla,

que acaricia tus cinco

sentidos, que te susurra

sonidos de vida.

Siente el color

del cielo que te envuelve,

que te viste con la tímida

calidez del sol.




Foto de Richard Jaimes en Unsplash.


HAY SUEÑOS CÁLIDOS...


Hay sueños cálidos 

dentro de un abrazo 

cálido que arropa 

en silencio, donde 

se acompasan 

latidos desnudos 

que no necesitan hablar. 


Hay cuerpos unidos 

por el mismo anhelo 

e rozar el alma 

del otro, que se han 

encontrado 

para amarse 

sin tiempo final.





SI ME ATREVIERA...


Si me atreviera 

a despojarme de todo 

sin sentirme desnuda, 

a respirar aire puro 

sin miedo a morir. 

Si fuera capaz 

de gritar mi silencio 

sin dejar de ser libre, 

de buscar la salida 

sin temor a fracasar. 

Si pudiese cumplir 

los sueños 

rotos, 

sería feliz.





RESPIRAR EL SILENCIO...


Respirar el silencio 

de la noche, dejarte 

llevar por la brisa 

que empapa 

tu pecho y deja 

que sanen 

las heridas. 

Olvidar la ciudad 

que arde a tus pies, 

inspirar valor 

entre  b r u m a s 

de cielo, 

                           exhalar cobardía 

                           suspirando sal, 

                           ahogando  v a c í o s 

                           llenos.






DEMASIADO TARDE...


Demasiado tarde 

para que no duelas, 

demasiado pronto 

para olvidar. 

Demasiado vacío 

para llenarlo, 

demasiada nostalgia 


para abrir las alas. 

Demasiado eco 

para acallar tu voz, 

demasiado dolor 

para cerrar heridas. 


Demasiado silencio 

demasiada soledad.








miércoles, 26 de junio de 2019

SABOR A TI


Le serví en el plato hasta el último garbanzo del potaje que tanto le gustaba. Aceptó sin problema mis excusas para no comer, incluso se alegró de no tener que repartir conmigo. Siempre fue un papanatas… Verlo comer con ansia y placer a la vez, era una escena tan cómica que no pude evitar que se me escapara una sonrisa maliciosa. Recordaba todos estos años a su lado sin una palabra amable, sin un abrazo, sin un beso ni una caricia. 

Al levantarme, me ha dado la ventolera. Anoche, aunque le hablé con voz melosa, mis palabras se volvieron amargas.



Relato publicado la IV semana de Junio en la web solidaria 
Las palabras obligadas, regalo de la actriz Lucía Álvarez
y por este orden son: 
Garbanzo - Papanatas - Cómica - Ventolera - Melosa.



Foto de Richard Jaimes en Unsplash.


martes, 25 de junio de 2019

MIEDO


Permanece agazapado en la oscuridad. Desde el momento en que la habitación se ha llenado de sombras, desconoce quién ha roto el habitual silencio. Presiente que algo va mal, que esta noche no está solo. Le castañetean los dientes y no puede dejar de temblar mientras escucha su respiración. Cuando sus ojos se acostumbran a la penumbra, el terror se apodera de él tras comprobar que no tiene escapatoria. Casi puede notar el calor de su aliento. Sabe que no le queda más remedio que hacerle frente. No puede seguir alimentándolo con su miedo. 

Cuando por fin logra armarse de valor, el monstruo se atreve a mirar quién se esconde encima de la cama.


RELATO GANADOR DEL I CERTAMEN SOLIDARIO DE MICRORRELATOS
 "EL REBROT DE LA VIDA".



Foto de Melanie Wasser en Unsplash

lunes, 24 de junio de 2019

APASIONADA


Cansada de latir en solitario, quise escapar de aquellas cuatro paredes que me ahogaban. Vislumbré que entraba, a través de la única ventana, un pequeño rayo de esperanza. Para huir de mi soledad, de nada me sirvieron los tacones ni el subirme a una silla. La abertura era demasiado pequeña e inalcanzable. Si quería salir de allí, tendría que afinar mi puntería y hacer uso de mis mejores armas para hacer diana. Tras varios intentos fallidos, lancé mi corazón cargado con todo mi amor hacia su retrato. 

Descubrí que no hay quien detenga la fuerza de unos latidos apasionados deseosos de amar.





sábado, 22 de junio de 2019

ENTRE AZULES...


Entre azules

pareces etérea.

De cielo y mar

meces tu silencio

de agua, tus latidos

ondean en calma,

se diluyen tus miedos

en el azul

de cálida piel

que te acaricia

con brisa de sol.





DUERME LA PIEL...


Duerme la piel 

al calor de otra 

piel que escribe 

con caricias, 

con el bálsamo 

de unos besos 

que hablan 

de amor. 



Duerme la vida 

al abrazo del 

silencio que llena 

noches de sueños 

rotos 

por susurros, 

por manos trémulas 

que se entrelazan 

en el corazón.





PIEL DE AGUA...


Piel de agua 

de líquido silencio 

que arrulla. 

Piel de sal 

de calmada brisa 

que dormita. 



Piel de oleaje 

de arena rota 

por la soledad. 

Piel de atardecer 

de cálido aliento 

que arde. 



Piel de susurros 

de mudo rumor

que desnuda. 

Piel de piel 

que suspira.





LLUEVE EL INVIERNO...


Llueve el invierno 

en la noche azul 

de mis ojos. Ausente, 

la luna se desviste 

de estrellas. De blanca 

nieve amanece tu risa 

sobre mi piel. 



Arde el verano 

bajo el cálido sol 

de mis labios. De roja 

pasión tiembla tu boca 

al rozar con mi aliento 

tu pecho 

tu desnudez.





HABITA MI OSCURIDAD...


Habita mi oscuridad 

el susurro del viento, 

esconde sus alas 

rotas tras el aleteo 

del silencio. 

Abraza mis miedos 

de cristal. Rompe 

noches que callan 

con amaneceres 

en verso. 

Duermen sus labios

en mi espalda rota 

de esperar. Deja 

sus besos desnudos 

de piel al alba.





PODRÍA DECIRTE...


Podría decirte 

que ya no me dueles 

cuando suspiro, 

que puedo mirar 

los ojos de la luna 

sin dejar de respirar. 

Podría contarte 

que mi piel no 

busca a tu piel, 

que mis labios 

escriben en otros 

labios los versos 

que eran para ti. 

Podría amarte 

y sobrevivir.





QUISE ALCANZAR LA LUNA...


Quise alcanzar la luna 

a besos de puntillas 

sobre tus labios. 

Quise ser silencio 

desnudo en el calor 

de tu abrazo. 

Quise llenar de luz 

tu oscuridad, abrigar 

el frío de tus manos. 

Quise amanecer 

en tus ojos, suspiro 

en tu noche, 

ser sol en tu mar.





VIDAS DE PAPEL...


Vidas de papel 

en mis manos 

vacías de sueños, 

caricias de tinta

tiñen mis dedos 

que persiguen 

tus huellas. 

Página a página, 

busco sin descanso, 

palabra a palabra, 

me acerco a ti. 

Letras que laten 

bajo la piel 

del tiempo, 

que suspiran 

en silencio.





SUEÑOS ESCONDIDOS...


Sueños escondidos 

entre claros de luna 

ahogan su sed 

de caricias en el sopor 

de unas manos, suspira 

su silencio en su abrazo. 

Enciende sus anhelos 

dormidos. Escribe 

su historia con 

latidos de fuego, 

por un amor 

olvidado, por una 

herida del corazón.





SILENCIO...


Silencio 

que aroma la brisa 

frente al mar. 

Junto a tu boca, versos 

de arena escriben 

poemas de sal. 

Silencio 

que tiñe de azul 

mis sueños, 

que ondea 

en el horizonte 

su mirada líquida. 

Silencio 

que me habita 

el pecho, 

que late hasta 

dejar de amarte.





OSCURO SILENCIO...


Oscuro silencio 

cargado de nostalgia 

envuelve mi voz 

al llegar la noche, 

como la nada 

en la que no existen

caricias, ni abrazos

piel con piel, 

como un gélido 

vacío en las manos 

rotas de arañar 

recuerdos y el eco 

de los besos 

que aún resuena 

sin ti.





RESBALA LA TORMENTA...


Resbala la tormenta 

sobre la piel de cristal 

ráfagas de viento 

desnudan sentimientos 

bajo la lluvia de unos ojos 

empapados de silencio 

bajo el torbellino 

de unas manos entre 

luz y oscuridad. 

Grita la luz 

perdida en tu espalda 

sin un abrazo de aliento





RECUERDO CON NITIDEZ...


Recuerdo con nitidez 

cada lunar en tu espalda 

que me guía en la oscuridad, 

cada espacio entre 

tu cuerpo y mi cuerpo 

que se torna abismo. 



Recuerdo con claridad 

cada rincón de tus manos 

que habitan las mías, 

cada beso de tu piel 

que se desliza por mí.





jueves, 20 de junio de 2019

NIRVANA



A pesar de que los médicos no encuentran una explicación para mis problemas de salud, cada vez me siento peor. Menos mal que Macarena, mi mujer, me cuida con esmero y, cuando el dolor arrecia, su remedio es «gloria bendita». No sé qué contiene lo que me prepara, pero me siento tan feliz. Me produce una sensación de bienestar y río sin parar, sobre todo al ver ese cielo con los colores del arcoíris y esos cuatro soles que me deslumbran. 

Lo que aun no comprendo es cómo he llegado hasta aquí y porqué me encuentro esposado en esta comisaría.



Relato publicado la III semana de Junio en la web solidaria 
Las palabras obligadas, regalo de Los del Río 
y por este orden son: 
Salud - Macarena - Gloria - Río - Soles.



miércoles, 19 de junio de 2019

MARÍA


Hace demasiado tiempo que a María se le escurrió la vida entre los dedos. Una niñez solitaria la rodeó de amigas imaginarias con las que jugaba y tomaba el té. La adolescencia le llegó cargada de miedos e imposiciones paternas que le cortaron las alas antes de volar. Más tarde, un matrimonio de conveniencia y un marido posesivo educado a la antigua le regalaron una jaula dorada donde criar a sus hijos. Se dedicó a cuidar de su familia hasta que los pequeños crecieron y alzaron el vuelo. Entonces, se ocupó de sus padres hasta que llegó su último aliento. 

Ahora, el olvido le ha devuelto sus muñecas y no se cansa de jugar.



Fotografía: Elisa de Armas.


martes, 18 de junio de 2019

VENCIDO


Antes de ausentarse de casa, papá siempre nos decía lo mucho que nos quería, pero que, a veces, le crecían demasiado los sueños y se tenía que marchar. Después de tanto extrañarlo, de sus vacíos, con los años nos acostumbramos a no echarlo de menos. Logramos sobrevivir a su ausencia y a todas aquellas miradas de desprecio de la gente del pueblo que no entendíamos, pero que nos herían el alma. 

Menos mal que nos acunó la vida arropados por los brazos, los besos y el amor inmenso de mamá. Gracias a ella logramos salir adelante. Jamás derramó una lágrima ante nosotros. Con el tiempo comprendí que el dolor le llovía por dentro. 

Apenas nos dimos cuenta de su presencia cuando regresó a nuestro lado. Nos lo devolvieron convertido en una sombra de lo que fue. Amaneció un día en la puerta con las alas cortadas, la mirada perdida en el horizonte y sus ideales humillados por los barrotes de la rendición.



Relato ganador del VII Premio de Microrrelatos Manuel J. Peláez 
Zafra (Badajoz), 16 de junio de 2019.


Photo by Peter Forster on Unsplash




jueves, 13 de junio de 2019

MEMORIA



Toda una vida echándose de menos, intentando no olvidarse hasta que la «Memoria histórica» les diera su sitio. Fueron niños de la guerra obligados a interrumpir juegos y risas. El exilio separó sus manos y distanció sus cuerpos, pero no sus sueños, en los que se encontraban para recordar. 

Ante una mesa los reunió aquel programa solidario de «Retorno del Exiliado». No se reconocieron al verse. Habían cambiado tanto…, pero les bastó compartir platos y recuerdos para retroceder a aquel día. Descubrieron en sus ojos la misma complicidad de entonces. 

Poco a poco, la emoción dejó paso al sopor. Mientras, tumbada sobre la mesa, fumándose el tiempo que los separaba, afloró su niñez perdida.



Fotografía de Hajime Sawatar


VOLVER A EMPEZAR


Paseaban tan emocionados, cogidos de la mano, aun a riesgo de ser descubiertos. Se habían enamorado sin querer, mas no les importaba que los descubrieran ni que todos se enteraran. No temían a las consecuencias. Sabían que no sería fácil y que sus familias se opondrían a su relación por su edad, pero defenderían su amor por encima de cualquier obstáculo. 

Pasaron el día juntos haciéndose arrumacos, abrazados y comiéndose a besos en cada rincón. Al llegar la noche, sintieron vértigo al despedirse. Temían que aquella fuera la última vez. No tuvieron más remedio que separarse, aunque con la promesa de reencontrarse por la mañana. 

Al despertar, no recordaban dónde estaban, ni sus caras arrugadas ni sus nombres, ni echaban de menos el calor de sus manos, tan amadas antes del olvido. 

Sin embargo, como cada día, se volvían a enamorar.


(Publicado en la web Microcuento.es)


Foto de Ryan Franco en Unsplash.