lunes, 22 de noviembre de 2021

LAS TALADRADORAS

 

Relato que ha llegado hasta el podio semanal en el Concurso de Microrrelatos de la Cuenta 140 de la Revista El Cultural de El Mundo, cuyo tema es "Las taladradoras".




"Cuando su mujer desapareció en extrañas circunstancias, lo que más le dolió fue tener que deshacerse de la taladradora."


Comentario del escritor Juan Aparicio Belmonte, conductor de la cuenta:

Interesante cómo se hace ver que la taladradora ha sido crucial en la desaparición de la mujer.








viernes, 19 de noviembre de 2021

LOLA

 

Me despertó una leve brisa fresca que acariciaba mi cara. Al principio, creí que aquella sensación tan placentera era solo un sueño, pero enseguida supe que me equivocaba. Seguía acompañándome ese tenue ruido, continuo y persistente, que no pude identificar. Mi curiosidad fue en aumento e hizo que me levantase de un salto dispuesto a descubrir su procedencia. Subí las persianas hasta arriba, dejando que la luz venciera a la oscuridad. Intrigado, miré a mi alrededor intentando localizar el origen de aquel extraño susurro. Comprobé que la ventana estaba bien cerrada. Aquello incrementó mi nerviosismo. Confirmaba que lo que lo producía se encontraba allí, conmigo dentro.

Al pasar junto a la cama, advertí en tu cara aquella mueca desesperada. Descubrí horrorizado lo que provocaba tu dolor. Me abalancé sobre tu cuerpo para taponarlo, en un intento de evitar que, a través de aquel diminuto agujero, se te desinflase la vida.



(Publicado en la web Microcuento.es)




Foto de Lux Graves en Unsplash



martes, 16 de noviembre de 2021

YOGA

 

Microcuento escrito para el reto #Juevesconcuento
utilizando la palabra YOGA, incluido en la selección de Escuela Cursiva.



"Mientras en clase de yoga todos meditaban, yo pensaba en cómo
podría levantarme del suelo".











sábado, 6 de noviembre de 2021

HAY DESIERTOS...

 

Hay desiertos

que no son de arena,

que te engullen

a cada paso que das.

Desiertos gélidos

que no son de hielo,

que te aplastan

bajo su voz.

Desiertos afilados

que son puñal y herida.




Photo by Jeremy Bishop on Unsplash



CONTIGO, FUI OTOÑO...

 

Contigo, fui otoño,

desnudo viento,

arremolinando

silencios marchitos

en tus brazos ausencia.

Y en mis ojos, diluvian

palabras yermas al borde

de tus labios abismo.

Y en mi pecho, ululan

susurros sin alas,

latidos sin eco.

Sin ti,

no existe cobijo

ni cielo.








TE SOÑÉ DE AGUA...


Te soñé de agua

mientras me diluía
en tu piel de mar.

Te soñé de silencio
cuando enmudeció mi voz

en tus palabras bálsamo.


Te soñé de noche
si aullé a la luna
en tus brazos oleaje.

Te soñé de lluvia
tras enjugar mi llanto

en tu aliento de fuego.







ESPERAR QUE EL TIEMPO...

 

Esperar que el tiempo

adormezca la herida,

que la luz coloree

el eco del vacío,

que la luna de hielo

llene su ausencia.


No silenciar por siempre

el aleteo de mariposas,

ni un suspiro

de palabras huecas,

ni acallar esa locura

que late,

aunque duela.








jueves, 4 de noviembre de 2021

LOS ASESORES

 

Relato que ha llegado hasta el podio semanal en el Concurso de Microrrelatos de la Cuenta 140 de la Revista El Cultural de El Mundo, cuyo tema es "Los asesores".



Tras cada jornada laboral,
el asesor necesitaba llamar
 al "Teléfono de la Esperanza”.


Comentario del escritor Juan Aparicio Belmonte, conductor de la cuenta:

Un asesor tan estresado que necesita acudir al asesoramiento que buscan los más desesperados. Divertido.




Una escena de la serie 'El sequito'



jueves, 28 de octubre de 2021

INOCENTE

 

Cada vez le pesa más esa soledad que arrastra desde hace un tiempo. Las noches se le hacen eternas mientras espera que despunten las luces del alba. Echa de menos relacionarse con los demás, pero, cuando lo intenta, se siente mucho peor. Se desata una especie de locura a su alrededor y prefiere evitar todo ese caos. Le resulta imposible entablar nuevas amistades. Se aburre. Su mayor consuelo es pasear desde que apareció en aquella casa a la fuerza durante una sesión de espiritismo.



Relato escrito para el Reto 5 líneas del mes de octubre de 2021 del blog de Adella Brac.

Las palabras son: Fuerza / Pasear / Sesión.



Foto de Sasha Freemind en Unsplash



lunes, 25 de octubre de 2021

HECHA DE HISTORIAS...

 

Hecha de historias,

de latidos verso,

derramados sobre

su piel de papel.

Lágrimas tinta

entre líneas,

suspiros sal

entre palabras

de pecho adentro.

Desprende luz

rasgando oscuridad

sin miedo,

fluyen sus letras

con líquida voz

exhalando silencios.








sábado, 23 de octubre de 2021

CRUJE EL OTOÑO...

 

Cruje el otoño

bajo mis pies de barro.

El tiempo caduco salta

al vacío sin red.

Unas veces, permanece

suspendido, como si

desplegara alas

de viento,

pero otras, estalla al tocar

el suelo, como si

fuera de cristal.




Foto de Raza Luz en Unsplash



SUEÑO DE AGUA...

 

Sueño de agua,

empapado de la lluvia

de un silencio.

Ingravidez transparente,

a la deriva de tu boca

desnuda de soledad.

Tiemblan caricias

en mis labios sedientos,

en mis entrañas de mar.







NOCHE DE TRAZOS INCONEXOS...

 

Noche de trazos inconexos,

de piel de acuarela,

de mirada de papel.

La luna se desvanece

entre tus labios

y no hay estrellas

en su desnudez.

Trae el eco

suspiros de cielo,

palabras nube

precipitándose

al abismo,

caricias olvidadas

con voz de ayer.








viernes, 22 de octubre de 2021

LAGUNAS

 

Aunque intento aceptar la realidad, no lo puedo evitar. Soy un nostálgico. Una vez superada la conmoción inicial, vuelvo a ser el mismo de siempre. Sigo emocionándome al escuchar un bolero, una bella historia o un poema de amor. Añoro cosas tan sencillas como el calor del hogar, la emoción de un abrazo sincero y el poder de una mirada enamorada. También anhelo volver a sentir esas caricias que estremecen la piel o rozar tus labios bajo la luz de la luna. Pero qué le voy a hacer si lo echo tanto de menos…

Por eso, hay momentos en los que me invade la tristeza y la melancolía. Todavía soy incapaz de recordar lo que ocurrió aquella fatídica noche cuando, tras darnos aquel apasionado beso, aparecí croando en esta ciénaga.



(Publicado en la web Microcuento.es)



Foto de Lynn Kintziger en Unsplash



lunes, 11 de octubre de 2021

AD HONOREM

 

Me atreví a dar aquel paso, aun a riesgo de equivocarme. Lo había ido postergando durante años para que no fuera tan visible mi dolor. A pesar del tiempo transcurrido, nunca sanaron mis heridas. Por eso, cuando recibí la llamada de aquel abogado, supe que la vida me brindaba otra oportunidad. Me personé en su bufete, con más dudas que certezas. Aunque mi incertidumbre se disipó al reconocer un pequeño fragmento de tejido que se encontraba sobre su mesa. Mi corazón dio un vuelco. No tenía ninguna duda de que pertenecía a la camisa que vestía mi marido el día que desapareció. Jamás volví a verlo. El letrado representaba a la persona que arriesgó su vida para preservar el destino y la identidad de otros.

Gracias a él y a la justicia, cicatrizaron mis heridas. Mi marido recuperó el honor cuando, tras abrir aquella fosa, la memoria venció al olvido.



(Relato elegido Finalista del mes de octubre/21 en el XIII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados)

Palabras: Riesgo / Preservar / Tejido / Visible / Paso.




Foto de Inga Gezalian en Unsplash




jueves, 30 de septiembre de 2021

EL BESO

 

Tal vez, a mediados de agosto de aquel verano, la culpa la tuvo el asfixiante calor que derretía la razón e invitaba a la locura en el centro de Nueva York.

En la consulta del dentista, donde yo trabajaba como asistente, las ventanas permanecían abiertas de par en par. Los ventiladores habían perdido su eficacia. El aire se tornó tan denso y pegajoso que lo hacía irrespirable. Noté cómo los chorros de sudor se deslizaban en zigzag a lo largo de mi espalda y empapaban por completo mi ropa interior. Necesitaba salir de allí antes de que aquel blanco e impoluto uniforme se me pegara al cuerpo como una segunda piel.

Una cálida brisa me acarició el rostro al alcanzar la calle. Intenté recuperar el aliento, sin darme cuenta de lo que en ese momento sucedía a mi alrededor. Cuando recobré la calma, percibí un leve murmullo muy distinto a los habituales sonidos de la ciudad. Despertó mi curiosidad. A medida que me acercaba a su origen, creció hasta convertirse en una enorme algarabía. La gente, emocionada, lloraba y se abrazaba con desconocidos.

Pensé que habría ocurrido alguna desgracia, pero sus caras expresaban alegría, a pesar de sus lágrimas.

—¿Qué ha pasado? —pregunté desconcertada.

—¡Japón se ha rendido! ¡La guerra ha terminado! —respondieron a voces.

Aquella noticia me hizo tan feliz que me uní a ellos para celebrarlo. Todas las guerras eran terribles, pero esta había sido mucho más cruel. El sufrimiento provocado por la pérdida de millones de vidas sería inolvidable.

Al conocer la maravillosa noticia del fin del conflicto bélico, las calles fueron tomadas por la multitud.

Por mi parte, tenía muchos motivos para sentirme muy dichosa por el cese de aquella terrible guerra. Llegué a los Estados Unidos en 1939, tras la ocupación nazi de mi país, Austria, escapando de aquel infierno junto a dos de mis hermanas. La otra fue enviada a Oriente Medio. Jamás volví a ver a mis padres. Ambos murieron en el Holocausto.

Pero frente a Times Square, me sucedió un hecho, tan excepcional como inesperado, que marcó mi vida para siempre. De repente, noté que alguien me tomaba muy fuerte por la cintura, envolvía mi cuerpo con firmeza en su abrazo y unía sus labios a los míos en un apasionado beso. Fue imposible evitarlo.

En cuanto pude, me liberé de sus brazos y le planté cara.

—¿Cómo te atreves? —le pregunté muy ofendida a aquel marinero tan desconsiderado.

—Perdóname, no ha sido mi intención molestarte. Me he dejado llevar por la emoción y la euforia del momento.

Me explicó que me tomó en sus brazos porque vio a una enfermera y estaba muy agradecido con todas ellas. Le habían cuidado con gran dedicación durante su convalecencia por una herida de guerra. No se trató de algo romántico, sino que fue su forma de decir: «Gracias, la guerra ha terminado».

Tras el beso, nos separamos con rapidez. Ni nos presentamos ni mostramos ningún interés por intercambiar nuestros nombres. Jamás volvimos a vernos.

No tuve conocimiento de la existencia de esa fotografía, que plasmó el preciso instante de lo sucedido aquel día, ni de su enorme trascendencia hasta la década de los sesenta. La vi por casualidad en aquel libro, «El ojo de Eisenstaedt», del conocido fotógrafo Alfred Eisenstaedt.

Había dado la vuelta al mundo y se había convertido en todo un símbolo. Reconocí mi figura, mi ropa y, especialmente, mi peinado. Era yo, sin ninguna duda. Por un segundo, creí estar de nuevo en medio de aquella locura y las lágrimas fluyeron solas.

Con el tiempo, a los medios de comunicación se les ocurrió organizar nuestro reencuentro. Se efectuaron nuevas fotos y recibimos un tratamiento estelar en todas las noticias, pero no era lo mismo. Todo había cambiado. Ya no éramos ni aquella joven enfermera ni aquel apasionado marinero. La blanca curvatura de mi espalda había desaparecido, así como el ímpetu de George.

Ya no flotaba en el aire el aliento de fuego de la guerra, de aquella devastadora barbarie que acabó con sesenta millones de personas. Aquella mágica sensación que provocó la victoria se había vuelto pasado. Tan solo éramos dos ancianos en Times Square, dos desconocidos a los que la historia quiso mantener unidos para siempre por un gesto de cariño.  

Esta es la verdad de un beso que se volvió eterno, aunque había nacido para el olvido.



Relato con el que participo en el Concurso #HistoriasdelaHistoria de zendalibros.com






Fotografía de Alfred Eisenstaedt.



lunes, 27 de septiembre de 2021

ETERNAL

 

En cada restauración de antigüedades, intentaba alcanzar esa excelencia única, tan alejada de modas sin personalidad. Antes de empezar, las observaba en silencio tratando de escuchar su voz. Supo que esta era diferente, especial. Debía respetar su esencia, si quería construir algo bello. Parecía tener alma, incluso, la oyó palpitar. Mientras buscaba la procedencia de aquel latido, fue engullido por la negrura. Algo accionó el mecanismo que selló su tiempo en el corazón del reloj.


Relato escrito para el Reto 5 líneas del mes de septiembre de 2021 del blog de Adella Brac.

Las palabras son: Mecanismo / Modas / Construir.




Foto de Jason Olliff en Unsplash



sábado, 25 de septiembre de 2021

HOJA A HOJA...

 

Hoja a hoja

me despojaré de ti

y seré otoño.

Verso a verso

fluirán ríos de palabras

incandescentes.

Será tiempo

de cobijar luz

en el alma,

de curar heridas

con letras,

de tañer silencios.




Foto de Nong Vang en Unsplash




ETÉREO SUSPIRO...

 

Etéreo suspiro

que despliega mis alas

y eleva mi pecho.

Liviana palabra

que el viento espuma

y de la lluvia cobija.

Silencio a gritos

que empapa de luz

y tiñe de versos.

Eco de abismos

que rompe la voz

y anida en el alma.

Todo eso eres...







PRESAS DE TU LUZ...

 

Presas de tu luz,

tus caricias silencio.

Un velo de ausencia,

como cristales de sal

sobre mi cuerpo.

Cae la noche

entre lunas de mar,

mi espalda rota

y mis manos de arena.

Llueve soledad

sobre mi desnudez.

Callan mis latidos

lo que grita el viento.







SI PUDIERA...


Si pudiera

detener el tiempo

en tus palabras de sal,

engañar a la oscuridad
en el latir de tus versos.

Si pudiera

detener las mareas

en tus manos de viento,
recoger la lluvia
en tus labios de arena.
Si pudiera
ser eco en tu abismo,
ser tu silencio.







HAY SILENCIOS DESNUDOS...

 

Hay silencios desnudos

en la memoria

que son melodía en la piel.


Hay palabras mudas

en los labios

que gritan en un abrazo.

Hay días noche

en una ausencia

que disparan al corazón.

Hay noches día

en la ternura

que iluminan tanto como tú.







miércoles, 15 de septiembre de 2021

ALMA DE BLUES

 

Queman su piel los primeros rayos de sol. Abriendo sus ojos, poco a poco, abandona el velo de oscuridad que los cubre, acostumbrándose a la luz. Su cuerpo se despoja de la soledad que lo acompaña durante la noche, sin rozar su desnudez, que duerme dándole la espalda. Abandona su gélida habitación. Necesita descongelar los sentimientos, que le ahogan atravesados en su garganta, pugnando por salir. Todo ha terminado.

El amanecer devuelve la tibieza a su cuerpo. Se refugia en el bálsamo de su abrazo. Su alma de blues arrastra su dolor mientras con su voz rota acaricia sus cuerdas.


Publicación de mi relato ALMA DE BLUES,
en el nº 9 de la Revista Valencia Escribe. Segunda era,
correspondiente al mes de septiembre de 2021.











lunes, 13 de septiembre de 2021

IMPLOSIÓN

 

Durante la cena familiar, sin preaviso, se produjo la erupción de reproches. En cuanto nos sentamos a la mesa, una lluvia fina de cenizas se cernió sobre nosotros como preludio de la catástrofe. Con los primeros temblores, se tambalearon los cimientos que nos proporcionaban equilibrio. Al escuchar algunos crujidos a traición, se resquebrajó la fortaleza que nos mantenía unidos. Dolían demasiado esas grietas. Aun así, intenté evitar que por ellas escapara toda aquella ira corrosiva que habíamos ido acumulando durante años. Mis hermanas, al rojo vivo, comenzaron a lanzarse rocas de agravios, que reabrieron sus heridas incandescentes. Intenté tranquilizarlas, que recuperaran la cordura, pero su cólera fue en aumento e hicieron frente común contra mí. Me vi arrastrado por su rabia de lava y ya no pude salir indemne de su odio de fuego.

Tras la catarsis, todos emprendimos la huida con el aliento ácido aún en llamas. Sobre el mantel, quedaron sepultados por el dolor nuestros lazos de sangre.


Relato escrito para estanochetecuento.com - ENTC Concurso 2021. EmocioNanTCe.

Un relato con menos de 200 palabras inspirado en EL ENFADO Y LA IRA.

 




lunes, 6 de septiembre de 2021

RIESGOS LABORALES

 

Cuando acepté aquel caso, jamás imaginé que mi futuro daría semejante vuelco. Me llamó el alcalde en persona. Estaba muy preocupado por las extrañas mutaciones que, desde hacía un tiempo, sufrían todos los habitantes del pueblo.  Como el ayuntamiento era el responsable de la conservación de los espacios naturales y de las aguas del municipio, solicitaba con urgencia mis servicios como abogado ambiental. Confiaba en que yo pudiera dar con el origen del misterio y encontrase la solución. Una investigación rigurosa reveló que algunas empresas realizaban vertidos ilegales de productos tóxicos al lago. Tras promover acciones legales contra ellas, libramos una dura batalla judicial durante años. Los jueces dictaron sentencias a nuestro favor, condenando a las empresas a pagar multas e indemnizaciones multimillonarias por los daños provocados.

Para ello, tuve que correr algunos riesgos y aceptar un pequeño cambio en mi vida. Regresé al bufete satisfecho, moviendo mi cola verde.



Relato Ganador del Voto Popular del mes de septiembre/21 en el XIII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados.

Palabras: Cambio / Verde / Promover / Futuro / Conservación.