jueves, 8 de octubre de 2026

DESOLADA

 

Desmantelaron la casa cuando se fue la familia que la habitaba. A partir de ese momento, en su interior, la vida se detuvo y el viento amontonó todos aquellos recuerdos que dejaron olvidados por la premura de su marcha. Luego, una a una, las estancias desocupadas enfermaron de soledad mientras el tiempo las iba recubriendo de ausencia. El aire, poco a poco, se tornó irrespirable por la ira que quedó derramada sobre el suelo. El espacio, que siempre había permanecido lleno de luz, se tiñó de oscuridad. Lo que comenzó siendo un hogar feliz terminó invadido por un vacío tan inmenso que acabó asfixiándolo todo.


Relato publicado en la 15ª Edición de la Revista Literaria Anacronías

Podéis leer la revista completa en el siguiente enlace: