Aullamos las noches de luna llena para guardar las apariencias y no defraudar a los vecinos. A la bruja del segundo no se le escapa un detalle y nos mira mal. El dragón del ático está que echa humo con las hadas del primero, porque aletean por su terraza y la dejan perdida de purpurina. El conde del tercero enseña los colmillos cuando los enanos del sótano lo despiertan temprano con sus silbidos. A nosotros, que vivimos en el bajo, nos corresponde este año la presidencia. Estamos deseando que finalice nuestro mandato para recuperar la tranquilidad y la rutina.
En esta comunidad resulta agotador mantener viva la fantasía.
Relato inspirado en esta foto hecha en Sintra por Reyes Velayos.
Fotografía: Reyes Velayos.