Rodeado de lluvia con el otoño bajo sus pies. Acorralado por sus demonios que le devoran por dentro, busca un refugio, una salida para seguir viviendo.
Abrazado a sus piernas esperará que pase la tormenta entre sus paredes de cristal.
Siempre le quedará esa última llamada, una esperanza.
Foto: Kenji Kawamoto
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