lunes, 29 de junio de 2020

AVE FÉNIX


Pega el ojo a la mirilla de la puerta y observa el exterior sin pestañear. Todo parece en orden. No hay ni rastro del enemigo. Aun así, sus piernas tiemblan. Su corazón arde como un volcán en erupción y convierte en humo su escasa confianza. Lleva demasiado tiempo viviendo en silencio con la razón en modo letargo. Necesita ser fuerte para recuperar el control y eso no es tarea fácil. Al menos, ahora sabe que tras la noche despierta el alba. Que fuera palpita la vida sin miedo y la brisa huele a primavera.

Toma una gran bocanada de autoestima antes de atreverse a salir a la calle. Asoma la cabeza con cautela. Está muerta de miedo, pero da el primer paso y luego, el siguiente. Poco a poco, se despoja de sus ataduras y libera esa valentía que dormita bajo su piel tatuada de cicatrices.

Se siente renacer de sus cenizas, desde que va protegida por una pulsera que posee superpoderes contra él.


(Publicado en la web Microcuento.es)


Foto de Concha Mayo en Unsplash


sábado, 27 de junio de 2020

CON TU INGRAVIDEZ...


Con tu ingravidez,
emerges de las profundidades
como una pompa de silencio.
Dejas tras de ti,
una estela vacía de palabras,
una pesada losa de arena.
Alcanzas ese cielo de agua.
Luchas por ser viento.



Foto de Jeremi Bishop


NI TE IMAGINAS...


Ni te imaginas
que eres tormenta
y mar en calma,
máscara de niebla
y desnudez de cielo azul.
Ni te imaginas
que eres estío de sal
y lluvia de hielo,
orilla de una caricia
y abismo del olvido.
Ni te imaginas
que eres tú por quien
suspiro de añoranza.





UN SOPLO DE LUNA...


Un soplo de luna
sobre los labios,
una caricia de viento
atrapada en la piel
y el aroma de una noche
de verano en las manos.
La alejan de sus abismos,
del eco de su silencio,
de las heridas abiertas,
de la ceguera de su luz.
Y sobrevive a su dolor.





martes, 23 de junio de 2020

UN VIEJO CON ALAS ENORMES


Aflora tras la tormenta

un mundo triste, un cielo de mar

con piel de lodo, unas almas necias

de pobreza cruel, un viejo alado

de aspecto maltrecho.

 

Entre alambradas de miedo,

                                                                       lo aíslan.


Ante miradas de curiosidad,

                                                                       lo exhiben.

 

Deviene con el tiempo

un cuerpo que cicatriza, unas alas de sal

con plumas de arena, un alma ávida

de libertad, una mujer cansada

de un destino incierto.

 

Lo cotidiano es invisible y

                                                                       se levanta

sin ayuda, por todos olvidado.

 

Extiende                    sus enormes                        alas

 

con sueños de viento, y                             se aleja

hacia un mar de cielo.       

 




Poema presentado al Concurso de #PoesíaenInstagram de @Zendalibros




Foto de Josh Howard en Unsplash


lunes, 22 de junio de 2020

PANDEMIA

   

         Sé que me encuentro metido en un problema muy gordo y desconozco la solución. Esto me pasa por ser demasiado impulsivo, pero alguien tenía que tomar las riendas ante la gravedad del momento. No tengo ni idea de ciencias ni de cálculo de probabilidades, pero para ellos eso es lo de menos. Tan solo desean creer que todo va a salir bien. Necesitan alimentar su esperanza, aunque sea con palabras vacías y falsas. Eso es algo que se me da bien. Mi profesión es la de actor y puedo adoptar cualquier papel. El de especialista en situaciones de crisis me sale a la perfección. Tras escuchar mis argumentos, parecen convencidos y la calma vuelve al refugio, pero sé que no será eterna. Pasan los días y los ánimos decaen de nuevo. Llevamos demasiado tiempo encerrados. La comida empieza a escasear y eso nos pone muy nerviosos. Desde que perdimos el contacto con el exterior, la incertidumbre va minando nuestra confianza. Todos intuimos que eso no augura nada bueno. No sé hasta cuándo podremos soportar esta situación sin que se desate la locura. La convivencia cada vez resulta más difícil, pero hemos de aguantar. Les digo que no se preocupen, que el final de nuestro confinamiento se acerca.

            El plazo se agota y todos me miran con recelo. Por las noches, finjo que duermo tranquilo. Intento disipar las dudas que empiezan a aflorar sobre mis cálculos. Mientras, por si acaso, permanezco alerta con un cuchillo bajo la almohada.


Relato publicado en la Antología de Minificciones BREVIRUS

de la Revista BREVILLA @RevistaBrevilla


Portada: @SergioAstorga4






sábado, 20 de junio de 2020

ABRE TUS ALAS DE ESTÍO...


Abre tus alas de estío
de colores líquidos
de plumas de mar.
Deja que lluevan pétalos
de espuma alba en tu orilla,
que respiren tus oquedades,
que tus labios recobren
la calma y echa a volar.





REMINISCENCIAS...


Reminiscencias,
como eco que expande
las palabras más allá
de abismo,
como silencio preso
en mis huesos
de arena.


La mirada salvaje
olvidando tu mirada.
Los labios desnudos
tiritando sin tus labios.
El pecho, a la deriva,
acallando tu rumor de mar.







TIEMPO DE SILENCIO...


Tiempo de silencio
revolotea perezoso
balanceándose
en un haz de sol.
La piel dormita

al sopor de la tarde

sobre los versos
fragantes de estío.
Los pensamientos,
sobre el caos
de la almohada,
heridos los ojos.
El sueño se mece
en tu inmensidad.







DESCUBRIRTE...


Descubrirte
en cada rayo de luna
que se adormece
en mi almohada.

Reconocer

en los susurros del viento

tus versos,
tu respiración.
Sentir

bajo la luz de la aurora
la calidez de tu piel,
tu abrazo en silencio.
Tentar heridas
con la ternura del alma.





ABRAZAR TU VACÍO...


Abrazar tu vacío.
Comprender que el amor
ya no te basta para sobrevivir.

Despojarte del hilo de seda
que ata tus alas al pecho
atenazando tus latidos.

Y ser viento, solo por ti.






miércoles, 17 de junio de 2020

UNA HABITACIÓN CON VISTAS


Dijo que me dejaría acariciar a su perro si le acompañaba hasta su coche. Desde que desperté aquí, echo de menos a mis papás, los columpios, el tobogán y el cajón de arena del parque. Todo eso será lo primero que dibujaré. A la sombra pondré un banco verde, como ese en el que se sienta mamá a descansar mientras juego con mis amigos. Y no pueden faltar pájaros volando bajo el sol, ni un cielo muy azul con algunas nubes de formas graciosas, ni un montón de niños divirtiéndose.
Pero antes, sé que he de permanecer en silencio hasta que vuelva. No quiero que se enfade conmigo otra vez. Si me porto bien, ha prometido que me regalará una foto del parque. La traerá esta noche, junto con papel y lápices de colores. La pegaré en la pared, al lado de mis dibujos. Será como tener una ventana con vistas al exterior.
Más tarde, cuando él se duerma y afloje su abrazo, el dolor cesará. Al mirar la fotografía, desplegaré el álbum imaginario de mis recuerdos y se me inundarán los ojos de estrellas.
A través de la claraboya, es imposible escapar de la prisión de sus brazos.





Relato escrito para estanochetecuento.com - ENTC
Concurso 2020: ContARTE.

Un relato con menos de 200 palabras 
inspirado en FOTOGRAFÍAS.